PRESENTACIÓN

“Los santos que ya han llegado a la presencia de Dios mantienen con nosotros lazos de amor y comunión” (GE 4). Esta realidad que expresa el Papa Francisco en su exhortación sobre la santidad de un modo concreto y palpable podemos comprobarla en la relación del pueblo riojano con San Nicolás. Es así, desde que una imagen suya llegó a estas tierras el pueblo se fue vinculando con él de muchos modos para suplicarle su intercesión ante las más variadas situaciones de vida, o para agradecer un favor recibido, o para poner en sus manos la vida de su familia o un año que comienza. La gran cantidad de “exvotos” que encontramos en la Catedral son solo un pequeño signo de las gracias abundantes que, también en nuestros días, hermanos nuestros reciben de Dios por la oración e intervención del Santo.

Estamos pronto a celebrar los cien años de la aureolización de la imagen del Santo. Por iniciativa de Mons. Abel Bazán y Bustos y por una gracia especial del Papa, en 1920 se da este hecho que resaltó la vida y devoción a San Nicolás entre nosotros.

Estas páginas que tengo el gusto en presentar, luego de darnos a conocer brevemente la vida del Santo y la expansión de su devoción en Europa y Latinoamérica, recogen lo vivido en aquellos años y lo significativo que fue este acontecimiento para el pueblo riojano y para la Iglesia argentina en general. Es así que varios autores riojanos desarrollan diferentes aspectos de aquel evento: la historia de la devoción al Santo en La Rioja, el contexto social en las primeras décadas del siglo XX, las celebraciones más significativas conmemorando el hecho. Una semblanza de Mons. Abel Bazán y Bustos, principal impulsor de la aureolización, es parte de la obra, como también una reflexión sobre la importancia de la religiosidad popular en la vida y fe del pueblo.

Es de esperar que este subsidio pueda ser utilizado de modo personal o comunitario, en el ámbito parroquial o escolar, también en los movimientos y distintas pastorales para prepararnos a vivir la celebración del centenario de la aureolización y que, al mismo tiempo, nos aliente a responder al llamado a la santidad que hoy nos hace el Señor. En este sentido que quiero tengamos bien presente estas palabras del Papa Francisco: “Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día… Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales…Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por Él, elige a Dios
una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida (cf. Ga 5,22 23).”(cf. GE1 14-15).

Que Tatita San Nicolás, nuestro Patrón tutelar, nos ayude a vivir este tiempo de gracia con alegría y apertura de corazón para renovarnos como discípulos y misioneros de Jesucristo, “fuente de toda santidad”.

+ Dante G. Braida
Obispo de La Rioja

Sobre CENTENARIO DE LA AUREOLIZACION PONTIFICIA DE LA IMAGEN DE SAN NICOLAS DE BARI