miércoles, febrero 8, 2023

Comunicación Diócesis de la Rioja

 Línea Editorial – Comunicación de crisis

Misión de la Comunicación de la Diócesis

Orar y anunciar la Buena Noticia a través de los medios digitales desde cada comunidad de la Diócesis de La Rioja hacia donde Jesús quiera que llegue el Anuncio, promoviendo el discernimiento y la cultura del encuentro y respetando la identidad provincial.

Visión de la Comunicación de la Diócesis

Ser puentes en una Iglesia en salida para comunicar la verdad en todas las realidades en donde Dios se manifiesta. Privilegiar la formación de la comunicación como una vocación.

Línea Editorial

  • “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Noticia” 16,15

Este texto recoge el mandato de Jesús de llevar la Buena Noticia del Evangelio a todo el mundo, más allá de los límites de la religión católica y de los católicos mismos. Como así también llevar las buenas noticias que sintonicen con el Evangelio, aunque no lo refieran.

  • Decreto Inter mirífica sobre Medios de Comunicación (Concilio Vaticano II)

Este decreto conciliar aporta novedades importantes como el reconocimiento del derecho a la información; la aceptación de una perspectiva basada en la responsabilidad personal de los receptores y de sus elecciones.

  • Papa Francisco a los obispos del Celam, Río de Janeiro, 2013

“La Buena Noticia no consiste en ir a buscar al pasado frases o imágenes que iluminen el presente, sino profundizar en el presente hasta encontrar en él ese Dios cercano que camina a nuestro lado”

  • Papa Francisco, Mensaje para la 51 jornada mundial de los Medios de Comunicación 24/1/2017

“Quisiera contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la lógica de la “buena noticia

  • Papa Francisco a los Comunicadores Paulinos 20/6/2022

“Comunicar es más que una profesión: es una vocación, esto de comunicar. Comunicar de forma limpia. Y ustedes tienen la vocación de comunicar limpiamente, evangélicamente.

El una comida indigesta, sucia, no limpia. Una distorsión como lo que ocurre con la fábula de Caperucita Roja que, pasando de una comunicación a otra, comienza con el lobo que quiere comerse a Caperucita y termina con Caperucita y la abuela comiéndose al lobo.

Si tomamos los medios de comunicación actuales: hay una falta de limpieza, una falta de honestidad, una falta de integridad. La desinformación está a la orden del día: se dice una cosa pero se ocultan muchas otras. Debemos procurar que en nuestra comunicación de la fe no ocurra esto, que la comunicación venga precisamente de la vocación, del Evangelio, nítida, clara, testimoniada con la vida.

Está bien que haya «comunicadores profesionales» entre vosotros, pero, antes de la profesión está la vocación, y la vocación os da identidad. Y es ese tipo de identidad como ocurre con el profeta David a quien Dios llama del rebaño pero le recuerda de dónde viene.

No te olvides del rebaño, que los ‘humos’ no vienen a llenarte la cabeza porque eres importante, has llegado a monseñor, a cardenal… Nada, no, eso no sirve. Lo que se necesita es limpieza, de ahí vengo, de la realidad. Y Dios se comunica siempre en la realidad: procurad que vuestra vida sea precisamente la comunicación de vuestra vocación, que ninguno de vosotros tenga que ocultar su identidad vocacional. Aprovechando al máximo los medios de comunicación. En efecto, no basta con utilizar los medios de comunicación para propagar el mensaje cristiano y el Magisterio de la Iglesia; es necesario integrar el propio mensaje en la nueva cultura creada por la comunicación moderna. Una cultura que surge, incluso antes de los contenidos, por el hecho mismo de que existen nuevas formas de comunicación con nuevos lenguajes, nuevas técnicas y nuevas actitudes psicológicas».

  • Sentido y razón de nuestra comunicación diocesana:

Los católicos tenemos una Buena y Verdadera Noticia para anunciar: Jesucristo resucitado, además en La Rioja tenemos la gran noticia de San Nicolás, Niño Alcalde, el Tinkunaco, la Virgen, de los 4 mártires, de la religiosidad popular, de la fe y esperanza de su gente. La vivencia de estas buenas noticias se traducen en la veneración de los santos, la solidaridad, el ejercicio de la catequesis, el colorido de las celebraciones, el compromiso laical y de la vida religiosa en un proyecto pastoral diocesano.

Consideramos que Jesús fue el primer comunicador y que la Comunicación en todos sus modos es un excelente canal de evangelización y de llegada a todas las personas, es instrumento de la cultura del encuentro. En la época del mundo digital, ya no usamos las redes como herramientas, sino que vivimos en ese mundo digital rodeados de ellas que nos comunican entre nosotros.

Se desprende que corresponde respetar la cultura, la sociedad, las celebraciones, el sentir del pueblo riojano y a su vez desplegar las tres líneas de la Pastoral Diocesana. Como definición propia de Tierra del Tinkunaco debemos alentar, celebrar, involucrarnos, vivir una cultura del Encuentro que se refleje no sólo en eventos sino en historias de vida en donde Jesús es el Señor de la Historia. Valorar las historias de cada uno y en particular esas historias que inspiran y abren caminos de bondad y santidad.

Las tres líneas pastorales que dan marco al anuncio comunicacional son

Acrecentar la actitud misionera de una Iglesia en salida para llegar, con el consuelo y la esperanza del Evangelio, a personas alejadas o en situación de riesgo y vulnerabilidad por el efecto de la pandemia y otras causas preexistentes, a los más pobres, débiles y sufrientes. Se trata de una mayor cercanía y proximidad promoviendo la cultura del cuidado, haciéndonos cargo los unos de los otros y también del cuidado de la creación, erradicando la cultura de la indiferencia, la exclusión y la confrontación.

De aquí se desprende ir más allá de las propias fronteras, paradigmas y creencias, cuidando todo lo que nos rodea y comunicando Verdad, Bondad y belleza.

Se trata de descubrir y contar las huellas de Dios en el Hermano y en la Creación, favoreciendo una cultura del encuentro y del respeto mutuo.

Afianzar el compromiso de ser una Iglesia Sinodal que anima el caminar juntos, fraternalmente, con una permanente actitud de diálogo con Dios y con los demás, entre grupos de la Iglesia y en la sociedad, fomentado la cultura del diálogo entre todos los sectores. Que se compromete a contribuir al desarrollo del pueblo riojano con una participación genuina y abierta de todos sus habitantes y un diálogo frecuente y sostenido de sus dirigentes. Esto implica también propiciar un trabajo en redes con las instituciones sociales y los diferentes credos.

En esta línea radica el llamado a construir comunidades celebrativas y misioneras.

Construir con todas las diócesis una verdadera fraternidad  en donde se compartan las noticias y se animen mutuamente al modo del camino sinodal: escuchando, discerniendo, aportando.

Extender y apoyar la Red de Comunicadores Diocesanos llamados TinkuRedes. Esta Red de Encuentro Digital formada por comunicadores de todas las comunidades tiene el objetivo de vivir en primera Instancia las tres LDP, orando unos por otros, comunicando los acontecimientos, las historias de vida locales y ese encuentro genera comunidad, fraternidad. Una instancia importante es la formación en comunicación y el uso de la identidad digital. También se encuentra el grupo DigitalMin, comunidad diocesana de ministros de la comunicación quienes coordinan y forman a Tinkuredes y se responsabilizan de los contenidos y la publicación de los contenidos de las redes de la diócesis.

Estos comunicadores, ya sean locales o diocesanos más que los que aportan contenidos de modo espontáneo deben, en su hacer, motivar a construir puentes en lugar de muros desde las redes sociales, a buscar lo bueno de cada situación, a animar sin denostar, a respetar sin herir, a medir las consecuencias de cada noticia que damos cualquiera que sea, y más aún aquellas que implican juicios o críticas a personas o instituciones.

La misericordia debe ser el hilo conductor, de modo que nos lleve a tener una mirada más amplia y considerar a todos dignos de formar una gran comunidad.

Profundizar en la relación con Dios a través de una vida perseverante en la oración. En tiempos de grandes desafíos es esencial volver al Señor y recomenzar desde Él. Por eso es necesario que podamos organizar y promover tiempos de oración personal y comunitaria, de retiro o ejercicios espirituales. Alentar estos espacios orantes tanto presencial como virtualmente en todas las comunidades, áreas pastorales, movimientos, dirigidos a quienes participan activamente de la vida de la Iglesia, como para los que no. Para esto será necesaria la ayuda de la Animación Bíblica de la Pastoral y la participación en la Eucaristía y la adoración eucarística.

La oración es el modo de comunicarse con Dios, de poner delante de él los rostros, las intenciones, los dolores y las alegrías que surgen de las líneas anteriores. Una comunicación de la Iglesia es misionera en la medida que reza, que contempla, que da gracias, que alaba, que suplica. La oración ayuda a darle el verdadero lugar a Dios, a las personas, a las cosas y así lograr una sincera relación y comunicación entre todos.

Las Líneas Pastorales Diocesanas tienen una Prioridad del Área COMUNICACIÓN: Impulsar el uso de los diversos medios considerando llegar a la mayor cantidad de fieles. Alentar la incorporación de la virtualidad. Crear o fortalecer los equipos parroquiales de comunicación y la red diocesana de comunicadores. Invertir en recursos.

En el modo de comunicar se basa en:

  1. Manual de estilo: es un manual que contiene el logo de la Diócesis, los colores que la identifican, la fuente (la letra de las publicaciones), los nombres de los canales de comunicación, el registro legal de los mismos, el modo de hacer los partes de prensa y todas las comunicaciones escritas.
  2. Un área Pastoral de comunicación cuya función es llevar la buena noticia. Esta área de Pastoral está concebida como un ministerio, un servicio a toda la comunidad (DigitalMin), con el acento puesto en los medios digitales con especial atención a los jóvenes y los pobres.

Dentro de esta área se destacan los comunicadores Diocesanos o TinkuRedes quienes, respondiendo a las LPD anuncian, comunican y oran las buenas noticias desde todos los rincones de la Diócesis y hacia donde Jesús quiera que llegue ese anuncio,

  • Todo bautizado debe comunicar el kerigma de Cristo muerto y resucitado.
  • Todo bautizado comunica con sus gestos y palabras y debe invitar a vivir la riqueza de la propia comunidad, a ser Iglesia en salida y a ser Iglesia que ora y se comunica con Dios.
  • Como área de comunicación debemos ser canal de los anuncios anteriores. Debemos pastorear con el estilo de la comunicación de una cultura del Encuentro.
  • En general como fieles de una Diócesis y en particular como área de Comunicación no nos comunicamos a nosotros mismos, sino que comunicamos a la Iglesia.
  • Todo lo que se comunique debe poder ser dicho sin necesidad de ser defendido y en caso de ser chequeado debe ser conforme a la verdad sin aclaraciones sustanciales.
  • Como área de comunicación se debe propiciar la difusión de buenas noticias, de la Buena Noticia, del cuidado de la vida, de la dignidad de las personas, de la casa común, de la religiosidad popular y cultura local, de las raíces que nos hermanan.
  • Como área de comunicación debemos ser comunidad orante, que desea formarse para servir mejor. Ser verdaderos Ministros, servidores de la comunicación para llevar, a través de las calles digitales el mensaje hacia donde la Gloria de Dios lo quiera.
  • Como área de comunicación priorizar el encuentro con los más frágiles y los jóvenes con sus diferentes realidades y en los diversos ambientes.
  • Como área de Comunicación debe asumir la responsabilidad de formarse continuamente y seguir aquellas técnicas y modos de comunicación que hagan de ella un recurso eficiente y eficaz.

Comunicación de Crisis

Se le da este nombre cuando hay una noticia importante (buena o mala) para comunicar y no se encuentra el mejor modo de hacerlo, ya sea para no herir, para llegar a los que hay que llegar, para dar una buena información de algo distorsionado.

En estos casos

  • se debe detectar explícitamente qué es lo que hay que comunicar y que provoca o provocó una crisis.
  • Rezar y no desesperarse.
  • Reunirse el obispo, el secretario canciller, dos o tres responsables de la Comunicación y las personas involucradas en la noticia (en el caso de haberlas).
  • De ser necesario consultar un experto en la situación que genera crisis. Por ej. Un abuso de autoridad o la difusión de la persona de un nuevo beato poco conocido.
  • De esa reunión debe salir un vocero y un plan de comunicación, claro, preciso, realizable y comprensible.
  • Todo lo que se diga en público a partir de aquí debe haber sido acordado en privado y debe poder ser ampliado, explicitado y dicho sin necesidad de ser defendido.

Un elemento clave es adelantarse y detectar aquellos sectores que pueden generar crisis y así “evitar lo evitable”.

Esta Línea Editorial debe estar publicada en la web de la diócesis. Ser familiar a todos y sabida por los directamente involucrados.

La Comunicación de crisis debe estar al alcance de los involucrados y aceitado su funcionamiento.

La Rioja, agosto 4 de 2022