Mujeres riojanas

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Paula Tejada, casada con 2 hijos (uno en el cielo)

Terminamos encontrándole el olorcito a las cosas de Dios

Paula vive en Chilecito, La Rioja. Conoció a Dios en el Movimiento Círculos de Juventud y a partir de allí no dejó de llevarlo a todos lados con ella y a través de ella.

Nos cuenta que se puede lograr una preciosa conexión con los jóvenes que no tienen guía, no tienen quien los acompañe que están perdidos. Y a la vez uno va buscando su lugar.

En esta búsqueda de servicio soy coordinadora de confirmación, voluntaria de Cáritas, trato de ver cómo ayudar al hermano que lo necesita, sobre todo en lo espiritual. La mujer está en la iglesia y a los varones los arrastramos pero le van encontrando la vuelta y terminamos encontrándole el olorcito a las cosas de Dios. Hacemos la novena cada día en distintos lugares del barrio. Hay que buscar los tiempos y las formas.

Siempre dije ¿Cuál será la misión para mí? Ver qué necesitan, cómo ayudarlos, conocí la Fazenda y me pareció buenísima. Había un niño que estaba drogado, todos le tenían miedo, lo abracé, lo besé y lo saqué. Me contó que estaba enamorado y no le correspondía, por eso se drogó y me dijo que el amor lo salvaría. Los que se drogan no son enfermos, ni la lacra del mundo, necesitan que les des amor y los escuches.

Lauti, mi hijo mayor tenía parálisis cerebral y ahora está en el cielo. Su juguete más querido era un ratoncito que sigo llevándolo conmigo.

Después me diagnosticaron cáncer y así como le digo a los jóvenes: ¡Vos podés! ¡Vos sí podés!, también me lo dije a mí. Mi familia me apoyó mucho, cuando por las quimios perdí el cabello ellos se raparon para acompañarme. Ya restablecida hice el desafío de Ichura, una carrera por terreno desparejo, fuera de ruta que se hace en mi zona.

Jamás dudé de que Dios tiene una misión conmigo por eso en los momentos más difíciles no dejé de sonreír y de llevar alegría, la alegría de ser hija de Dios.

Si hay un hombre con una gran mujer va a haber grandes hombres. Pido a Dios que me fortalezca y que me haga feliz con esto que me da.

Paula con su esposo y su hijo después de la última quimioterapia con el ratón que era de Lauti.

 

En el podio del Desafío de Ichura