San Nicolás en el corazón de los fieles

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Ecos de las visitas pastorales de nuestro Obispo peregrinando junto a San Nicolás

Solana López Pérez, Comunicación Diócesis de la Rioja

José Cortez y Ramona, ambos nacidos y criados en la ciudad Capital de La Rioja, llevan un matrimonio desde muy jóvenes, que próximamente en el mes de marzo cumplirán 60 años de casados. Viven en el Barrio UPCN hace 50 años, casi “inauguradores” del mismo, agradecidos de tener muy buenos vecinos tanto jóvenes como adultos mayores. Participan en sus tiempos disponibles y siempre dispuestos en la comunidad del Santísimo Sacramento desde los inicios de la capilla, perteneciente a Resurrección del Señor. Conforman una familia de 4 hijos y varios nietos, muy devotos de nuestro patrono, San Nicolás, y el Divino Niño Jesús.

En su hogar cuentan con imágenes y estampas de diversos santos y advocaciones marianas, en el centro de su hogar una Cruz con un Cristo tallado en bronce. En el ingreso cuentan con la imagen del Divino Niño, un pequeño espacio para quienes deseen, vecinos, amigos o familias, puedan tomar gracia u orar delante de la imagen. Todos los años, el 3 de Octubre rezan la novena y el día 12 le realizan la misa y un brindis en el barrio, desde su hogar y organizados con sus hijos y nietos, se dedican a agasajar a quienes se acercan a vivir la celebración en su casa. Su historia a la devoción del Divino Niño surge cuando Ramona, le sugiere a su esposo en medio de una remodelación de su casa, colocar en la entrada la sagrada imagen. Casualmente, en el trabajo de su esposo por el día de la madre, se sorteó una imagen del niño y él lo ganó. No podía creer lo que había ocurrido, comparte que Dios escuchó su petición sin querer regalándoles la gracia de que su hogar sea un lugar de encuentro para todos con la sagrada imagen del Divino Niño Jesús: “A veces hablamos solos creyendo que nadie nos escucha y Dios siempre está escuchándonos y Él nunca se equivoca.”

Sobre la visita pastoral del Obispo Dante junto a San Nicolás nos compartían sus sentimientos: “Es la segunda vez que San Nicolás visita el barrio, estamos muy muy felices de verlo, no sabe lo que se siente. Es algo maravilloso verlo” José es promesante desde sus 6 años, hasta el día de hoy que forma parte de los Alférez de San Nicolás. Su madre le inculcó la devoción al santo, cuando era pequeño lo llevaba de la mano a las fiestas patronales y como él expresa “eso me marcó para siempre, bien penetrado en el corazón. Sigo firme al lado de San Nicolás, si lo puedo acompañar, acompaño. Si lo puedo traer en andas lo hago”. José y Ramona para las fiestas patronales de verano de San Nicolás participan de manera ferviente todos los años en la novena de las 6 de la mañana. “Tengo mi banda de Alfer que significa la unión del Inca con el español, las “bombitas” como símbolo de paz y lleno de cintas como promesas. Qué lindo sería poder ver a tantos fieles del país y de la provincia como antes, como se llenaba la plaza principal sin poder caminar para el Tinkunaco”.

Continúa Ramona: “Verlo en la visita pastoral fue una emoción muy grande, una mezcla de emociones. Lo lindo es ver al Santo que está al lado de uno, verlo tan cerca. Nos parece muy bueno que la Diócesis haga estas visitas, alegra mucho a los barrios que tanto se padeció con la pandemia perdiendo a tanta gente querida. Fuimos privilegiados de tenerlo en el barrio. No puedo ponerle nombre o en palabras lo que sentí al verlo tan cerca, fue una bendición muy grande. En las fiestas de San Nicolás a veces cuesta acercarse u orar, en esta visita tenerlo de frente y sentir su cercanía fue hermoso.”

“Es hermoso ver al Obispo y al santo caminando junto a los vecinos, el Obispo es muy carismático. Lo conocí cuando trabajaba en el diario y celebraba la misa por el día. Cuando llegó en caravana fue muy lindo ver la alegría de la gente, la esperanza. Creemos que con la visita pastoral nos dejó mucha alegría, mucha fe, poder ver con fe las cosas cotidianas de la vida, a nuestra edad vivir eso es mucho. Nos trajo mucha paz, mucha alegría sacándonos de la tristeza que teníamos después de perder hace 3 meses a un hijo del corazón, era muy importante para nosotros, sufrió la enfermedad del cáncer pero él se fue en paz. La fe es la que nos ayuda a estar de pie, siento que Dios tiene los ojos puestos en mi casa. Nos encantaría que la visita pastoral pueda convocar más gente en la Iglesia, a los jóvenes que son tan necesarios para poder Evangelizar con su carisma, debemos dar gracias de tener una provincia muy católica y creyente.”

José y Ramona nos compartieron sus vidas desde pequeños: ambos trabajaron arduo por sostener a sus familias desde pequeños, conocer el dolor y el hambre de cerca, la pérdida de familiares y amigos por enfermedades. Ellos reconocen que a pesar de todo, su fe en Dios y devoción a los santos los sostuvo en la vida, y esta fe fue trasmitida a sus hijos. Colocan como prioridad los valores de la familia, la unión, la educación y la crianza de los hijos marcando los buenos senderos para que sea trasmitido a sus nietos. Comparten que uno de sus nietos gusta de siempre unir la familia, y ante situaciones de necesidad (de la familia, vecinos o amigos) inicia caridades como rifas, beneficios, ferias siempre acompañado de su familia. Dicen: “lo que uno dedica a sus hijos, las bases, ellos lo atesoran siempre en el corazón”.

Con el corazón muy alegre y conmovido, están agradecidos de poder compartir su testimonio y fe con la comunidad. Remarcan lo importante de compartir, practicar la escucha con los demás y vincularse con quienes más lo necesitan. ¡Gracias Ramona y José por abrirnos las puertas de su casa y de sus corazones para conocer su vida y testimonio de fe! Que San Nicolás, los Beatos Mártires Riojanos intercedan por ustedes, colmando de bendiciones su día a día.