Los obispos de la CEA peregrinaron a Luján

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Fuente: Episcopado

Los obispos en la jornada del día jueves, peregrinaron al Santuario y Basílica Nuestra Señora de Luján para llevar a la Virgen la oración profunda por la Patria y el pueblo argentino. Del mismo modo, la gratitud por el regalo de la próxima Beatificación del Cardenal Eduardo Francisco Pironio.

La Misa estuvo presidida por el Cardenal Ángel Rossi. Todos los obispos participaron y al final de la misa rezaron junto a la tumba donde se encuentran los restos de Pironio.

En la homilía el Cardenal Rossi expreso: “Luján es casa materna, y por lo tanto es punto de referencia seguro donde siempre se vuelve, o cuando hay cosas lindas que celebrar, o agradecer, o como en estos tiempos ciertamente críticos, en que nos sentimos cansados y agobiados a buscar cobijo y consuelo, a buscar alivio y fortaleza en los brazos de la Madre”.

Pidiendo a la Madre de Lujan por el país, el Cardenal expresó: “Por eso estamos hoy aquí los obispos de Argentina, Venimos no con nuestros méritos, sino con nuestros cansancios y opresiones, Sin fingimiento, sin ocultar miserias y debilidades, porque queremos unirnos a la súplica de nuestra gente, y pedir con ellos a nuestra Madre que nos cuide: que cuide a nuestras familias, a nuestros abuelos, a nuestros niños, a los jóvenes entrampados en la droga, que no falte el pan en la mesa, los medicamentos a los enfermos, que haya trabajo digno y un techo para todos, y sobre todo que haya paz, en el mundo y en nuestra tierra”.

Al finalizar el Cardenal Rossi recitó palabras del del Hno. Fermín Gainza:

Detén tu carro, Madre, en nuestras almas

como lo hiciste antaño aquí en Luján.

La tarde va cayendo y hace frío.

Tu manto azul nos puede cobijar.

Tú puedes encender en nuestro pecho el fuego de la fe,

esperanza y caridad.

Detén tu carro, Madre, en las escuelas

para que Cristo reine de verdad.

Tus manos pueden convertir en rosas

las flores angustiadas del cardal.

Tú puedes repoblar de nuevos lirios

los surcos agrietados del erial.

 Detén tu carro, Madre, en los hogares

para fortalecerlos con tu paz.

Conserva en ellos las virtudes recias,

sostén seguro en todo temporal.

Alumbra con tu luz las noches negras.

Bendice con tus manos nuestro pan.

Bajo el alero de tus manos juntas,

Señora de Luján,

consérvanos por siempre

libres de todos mal.

En la misma Basílica de Luján el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, invito en nombre de la 123° Asamblea Plenaria, a que cada Diócesis de la Argentina realice el viernes 17 de noviembre un día de oración por la Patria, de la manera que cada Iglesia particular lo vea conveniente.

Cabe destacar que los obispos reunidos en la 123° Asamblea Plenaria comenzaron la sesión de la mañana con una oración por la paz en Israel y Palestina y los lugares que hay conflicto bélico. Fruto de la oración frecuente por esta intención durante estos días, el presidente de la Comisión Episcopal de Ecumenismo y Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones, monseñor Pedro Torres, guio este momento, pidiendo junto a todos los obispos que la Virgen María intervenga para que se termine toda violencia y los gobernantes de los pueblos sean iluminados por la Reina de la Paz.

Frente al conflicto entre Israel y Palestina los obispos elevaron su plegaria y pidieron a la Virgen: ¡Líbranos de toda violencia!