La cercanía de San Nicolás

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 Milagros de San Nicolás

Estamos transcurriendo los últimos días de la novena en honor a nuestro tatita San Nicolás, y sin duda los favores que ha realizado por su pueblo querido han sido innumerables. Ciertamente confiamos en su gran providencia, todos los que visitamos su santuario en estas fiestas tan sentidas durante el año, y acudimos a su ayuda en cada situación que atravesamos, ya que nunca es invocado en vano por sus muchos y fervorosos hijos devotos. A continuación, compartimos uno de tantos favores suplicados a nuestro glorioso Santo moreno.

El ángel del Santo Moreno

Me llamo Marcelo Diaz vivo en La Rioja capital, el pedido que le hice a San Nicolás fue cuando mi primer sobrino varón tuvo un accidente. Él estuvo 40 minutos muerto, y luego de reanimarlo, el médico nos dice que debido a este tiempo sin oxígeno presentaría un retraso mental, no podría caminar, estaría postrado en su cama. Al escuchar este informe me entristecí mucho y mientras me iba a casa llorando le pedí al Negro, como le digo cariñosamente que, si lo dejaba con nosotros que quedara bien sin ninguna secuela, sin ningún problema, pero si él lo necesitaba como un angelito más para cuidarnos a nosotros que se lo lleve, así sea el protector de todos los niños de nuestra familia. Al día siguiente, al llegar al hospital el médico nos dijo que lamentablemente se había dormido y no despertó, no sufrió, no sintió nada. Yo dentro de todo me sentí bien en ese momento porque creo que el Negro me escucho y se lo llevo para ser un angelito que custodiara nuestra familia. Esto es lo más fuerte que le pedí a San Nicolás, además de trabajo, salud para toda la familia.

Y es así, la serenidad y alegría con que lo cuenta Marcelo y el modo como viven la presencia de San Nicolás y su angelito en la familia.

Marcelo Díaz y su Familia

El trabajo que consiguió

A éste milagro sumamos el de Hugo Díaz, del grupo de los apóstoles quien perdió el trabajo que, aunque precario, sustentaba a su familia. No hubo modo de recuperarlo, se fue a trabajar a otra ciudad sin ningún resultado. Su madre le hizo la promesa a San Nicolás, le pidió un buen trabajo para su hijo y él lo serviría el resto de su vida. Y así fue. Consiguió un trabajo mejor, estable y se jubiló allí con lo que tiene un ingreso mensual.

Hugo Díaz a la derecha de san Nicolás

Así es el Negro San Nicolás, te acerca, te da confianza y te lleva a Dios.

¡San Nicolás de Bari, ruega por nosotros!