Carta Pastoral (06 de Julio)

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CON MOTIVO DE LA “SEGUNDA VISITA” DE SAN NICOLÁS A TODA LA DIÓCESIS
HERMANOS:

Les escrito esta carta pastoral estando próxima la SEGUNDA VISITA DE SAN NICOLÁS a toda nuestra Diócesis. Si ustedes lo recuerdan, la primera la hizo en tiempos de Mons. Gómez Dávila.

Esta carta, que quiere ser muy fraternal, diría más, muy amiga, busca ayudar a toda la Diócesis y a cada uno de nosotros a ubicarnos bien ante el “PASO JUBILAR” de Dios por intercesión de San Nicolás.

Fue el Decanato del oeste quien tuvo esta feliz iniciativa. La propuso como “GESTO DE AÑO SANTO”. Recogida esta iniciativa el año pasado, la propuse a toda la Comunidad Diocesana para que la maduráramos juntos. Fueron muchas las opiniones que me llegaron, todas enriquecedoras. Examinado el fundamento de esta iniciativa, en las Fiestas de diciembre la anuncié como “probable”. Durante este tiempo transcurrido, se ha rezado mucho; se ha bus- cado fundamentarla más para que fuera verdaderamente un “año de gracia para La Rioja” en la presente coyuntura que vivimos. Después de la pascua de este año pude tener todos los elementos para tomar una determinación pastoral con respecto a la VISITA DE SAN NICOLÁS. Tuve en cuenta las razones positivas y negativas, si así se las pude llamar a estas últimas. Todas ellas iluminan el paso a dar. Les he detallado el proceso de esta iniciativa porque creo que nos es útil y necesario a todos. Se toma esta decisión con un gran sentido de CORRESPONSABILIDAD ECLESIAL. De esta manera, convertida en realidad, debe ser asumida por todos, con espíritu evangélico, para que logre los frutos deseados.

Por todo esto, con alegría, les anuncio – como lo hice ya el día 15 de junio en la Misa radial – que SAN NICOLÁS VISITARÁ A SU PUEBLO EN ESTE AÑO SANTO UNIVERSAL.

SAN NICOLÁS Y LA RIOJA

No podemos separar de la historia de La Rioja la presencia intercesora de San Nicolás. Lo ha elegido como celestial Patrono; no sólo la Diócesis sino la misma Provincia. Profundizar todo lo que significa San Nicolás para La Rioja, es adentrarnos en el alma de nuestro pueblo y en nuestra tradición; es compren- der mejor nuestra historia y los valores de nuestra cultura. Juzgar la devoción a San Nicolás desde esta óptica, es también descubrir las etapas de un proceso vivido y que está viviendo el pueblo riojano. Esto me hace repetir lo que tan- tas veces me han oído: “Poner atentamente un oído al Evangelio y el otro al pueblo”.

Es verdad que deberemos estar muy atentos pastoralmente a las manifestaciones “religiosas” del pueblo, para reencausar las posibles o reales desviaciones de la verdadera piedad y del verdadero compromiso cristiano. Pero también deberemos estar muy atentos para que no se “racionalice” tanto la Fe cristiana, que le hagamos perder su condición de DON DE DIOS. Él es quien nos regala el Don de la Fe. Es el mismo Dios quien se vale de MEDIACIONES para realizar, en el corazón del hombre y de los pueblos, sus “maravillas divinas”. En nuestro pueblo es muy claro que Dios sigue obrando “maravillas de la gracia” por intercesión de San Nicolás. La historia del pueblo de Dios en nuestra Diócesis lo confirma. El santuario en nuestra Catedral-Basílica, a diario, nos hace constatar que este lugar es un “LUGAR PRIVILEGIADO”, donde nuestro Padre Dios RECONCILIA Y RENUEVA interiormente a los hombres.

EL “ENCUENTRO” o “TINKUNACO”

La Rioja vive cada año un acontecimiento religioso que constituye la CLAVE para interpretar auténticamente su pasado y su presente. La Rioja expresa en síntesis su “HISTORIA – VIDA – y MENSAJE”. Lo hace con el colorido de sus “allis” y “alféreces”. Este acontecimiento se llama “ENCUENTRO” o “TINKUNACO”. Cada 31 de diciembre, todo el pueblo riojano vive este encuentro intensamente; en él se siente expresado como pueblo. No importa si no lo sabe definir “académicamente”; no es fácil definir con palabras la vivencia profunda de un pueblo. Aquí, el pasado y el presente se confunden en un fecundo silencio “sapiencial”. Es aquí también donde se expresa el pueblo riojano en un humil- de gesto cristiano de tres postraciones ante el NIÑO DIOS vestido de ALCALDE.

En el “ENCUENTRO”, La Rioja define su opción de vida. Eligió a Cristo; su Evangelio será la forma y el sentido de su vida. El pueblo riojano, con sus gobernantes, lo ratifica cada año jurando fidelidad a este “CRISTO ALCALDE”. El “Encuentro” no fue, no es, ni deberá ser nunca una simple recreación turística. La LIBERACIÓN INTEGRAL de nuestro pueblo deberá partir siempre del CONTENIDO EVANGÉLICO del “Encuentro”. En él deberemos clarificar siem- pre nuestro “ser” riojano, los verdaderos valores de nuestra cultura, las huellas de nuestra auténtica tradición. A partir de todo esto, que vivimos y que no es fácil expresar con palabras, deberemos seguir rastreando las HUELLAS INSI- NUADAS DE NUESTRO FUTURO. El mensaje seguirá siendo siempre el mismo: “EL ENCUENTRO FRATERNAL DE UN PUEBLO RECONCILIADO Y RENOVADO EVANGÉLICAMENTE”.

Todos lo sabemos. Hace cuatro siglos que venimos trabajando este “Encuentro” con silenciosa perseverancia, con dolor, con esperanza y con debilidades.

El “ENCUENTRO” nos sigue proclamando el EVANGELIO a nosotros, hombres de nuestro tiempo, con todo el contenido de la PASCUA de Cristo, el NIÑO DIOS “ALCALDE”. Con todo el sufrimiento de la cruz, marcada en nuestro rostro de pueblo, seguimos intentando unir a la alegría cristiana de las campanas de nuestra Catedral, el esperanzado dolor de la caja del Inca. Nuestra Pascua es inacabada. Nuestro “Encuentro” es aún inconcluso. Nuestra tarea es apremiante y difícil. Nuestra meta ya está definida, pero no alcanzada. LA VISI- TA DE SAN NICOLÁS nos seguirá invitando a REALIZAR y VIVIR el ENCUEN- TRO, reconciliándonos y renovándonos cristianamente.

ÓPTICA DE LA VISITA DE SAN NICOLÁS

El Concilio Vaticano Segundo nos enseña cómo debe ser la devoción a los santos. En la Constitución “LUZ DE LAS GENTES”, nos dice: “Debemos enseñar a nuestros fieles que el culto a los santos no consiste tanto en la multiplicidad de actos externos, cuanto en la intensidad de un amor práctico, por el cual, para mayor bien nuestro y de la Iglesia, buscamos en los santos el EJEM- PLO de sus vidas, la PARTICIPACIÓN de su intimidad y la AYUDA de su intercesión. Nuestro trato con los bienaventurados, si se considera en plena luz de la Fe, lejos de atenuar el culto latréutico debido a Dios Padre por Cristo en el Espíritu Santo, más bien lo enriquece ampliamente” (Nº 50-51).

Este texto ilumina teológicamente el contexto riojano de la devoción a San Nicolás. Además, el trato casi familiar en las relaciones del hombre riojano con San Nicolás, nos debe hacer descubrir mejor cómo Dios nos va alimentando una especie de “olfato divino”, cuya raíz honda la debemos buscar en los Dones del Espíritu Santo.

FINALIDAD DE LA VISITA DE SAN NICOLÁS

En base a las proposiciones y sugerencias recogidas, les formulo cuáles son los objetivos de esta SEGUNDA VISITA de San Nicolás a nuestra Diócesis.

OBJETIVO GENERAL

  • Una visita misionera
  • Que profundice y comprometa más la fe, la esperanza y el amor en nuestro pueblo.
  • Reconciliándolo y renovándolo conciliarmente según los fines del presente Año Santo Universal.

Detallando más este objetivo general, esta visita:

  1. Deberá hacernos reflexionar y vivir seriamente el Mensaje de San Nicolás, que está escrito en el Libro de la PALABRA DE DIOS que él tiene en su mano, y que vivió santamente como cristiano y como Obispo.
  2. Nos debe encontrar a todos DISPUESTOS INTERIORMENTE a dejarnos interpelar por la Palabra de Dios, traduciéndola en la vida.
  3. Deberá RECONCILIAR Y RENOVAR cristianamente a las personas, a las familias, a los barrios y pueblos, a toda La Rioja.
  4. Deberá estar DESPOJADA de todo aspecto externo que no sea evangélico y evitar todo triunfalismo; a la vez que ser SIGNO de alegría serena, fraterna, cargada de esperanza y engendradora de justicia y de paz en el pueblo riojano.
  5. Nos debe hacer encontrar más con Cristo, amar más a la Iglesia y hacer- nos cristianos no sólo de “fiestas patronales”, sino FIELES AL COMPROMISO que tenemos por nuestro Bautismo y por nuestra Confirmación.
  6. Deberá hacernos vivir más sencilla y evangélicamente la UNIDAD ECLESIAL en toda la Diócesis.
  7. Deberá ayudar a nuestros hermanos que la hubieren resquebrajado en sus corazones, a BUSCARLA y VIVIRLA en plenitud.
  8. Deberá ayudarnos a comprender y vivir mejor todo lo que el Santo Padre nos dice en su CARTA AUTÓGRAFA, que nos envió el 24/X/74.
  9. Deberá profundizar y concretar más nuestra PASTORAL Clarificar mejor el “desde el pueblo”, no canonizando todo lo que él piensa y vive, sino ayudarnos a analizar y distinguir, para servirlo con fidelidad según la misión recibida de Cristo.
  10. No es para alienar a ninguna persona o grupo, sino para COMPROMETER MAS a todos, desde la fe, con la REALIDAD que vivimos.
  11. Deberá ACOGER CARIÑOSAMENTE a los enfermos, ancianos, niños, y a cuantos se sientan solos o marginados.
  12. Deberá brindar a nuestra JUVENTUD la acogida para que descubra a Cristo, el eternamente joven, y se sepa asumida por la Iglesia en la tarea irreemplazable que tiene en La Rioja.
  13. Deberá ayudar a todas las FAMILIAS a ser “Iglesias domésticas”.
  14. Deberá hacer de nuestras COMUNIDADES PARROQUIALES: comunidades orantes, misioneras, renovadas interiormente y comprometidas en la construcción de una Rioja “nueva” según el Evangelio.
  15. Nos deberá ayudar a analizar nuestros PROBLEMAS concretos, los que vivimos, y a encontrar la SOLUCIÓN o la RESPUESTA cristiana.
  16. Deberá hacernos superar todo sentido localista, para ABRIRNOS al verdadero sentido y conciencia de pueblo y COMUNIDAD GRANDE.
  17. Nos deberá ayudar a discernir bien lo que debemos hacer en esta hora difícil que vive la PATRIA.

PROGRAMACIÓN DE LA VISITA DE SAN NICOLÁS

Señalados los objetivos de la Visita de San Nicolás, estas son las ORIENTACIONES y los ORGANISMOS para su programación y realización:

  • Constituyo una COMISIÓN CENTRAL, siendo responsables de la misma, los sacerdotes Armando Amirati, Juan Aurelio Ortiz y Enri Praolini. Miembros de la misma: el Equipo de la Catedral, con religiosas y laicos que juzgaren necesarios.
  • Cada Decanato constituirá un EQUIPO DECANAL; de la misma manera lo hará cada El programa que elaboren deberá contar con la aprobación de la Comisión Central.
  • La Visita se iniciará el 31 de AGOSTO con la partida de la imagen hacia LOS LLANOS, para recorrer ese Decanato durante todo el mes de SEPTIEM- BRE. El 1º de OCTUBRE iniciará la Visita al OESTE, permaneciendo allí todo el mes.
  • En la primera mitad del año entrante -1976- San Nicolás visitará los Decanatos del NORTE y del CENTRO; clausurando su gira en las Fiestas de

PARA TENER EN CUENTA

Hermanos. Antes de finalizar esta CARTA PASTORAL, quisiera que todos tengamos en cuenta lo siguiente: LA GRACIA DE DIOS NO NOS FALTARA; DE NOSOTROS DEPENDE QUE ORIENTEMOS LA VISITA DE SAN NICOLÁS HACIA LOS FINES SEÑALADOS.

El “Plan Matrimonio y Familia”, que tenemos como prioridad pastoral, encontrará en San Nicolás el mejor misionero para que nuestros hogares sean reevangelizados, y así puedan ser evangelizadores e “iglesias domésticas”.

No dudo que, más allá de nuestros cálculos y programas, La Rioja sentirá visiblemente el PASO DE DIOS, que invita fuertemente a la reconciliación y a la renovación de su pueblo. La hora es propicia y el campo espera la siembra abundante de la Palabra de Dios. Dispongámonos.

¿A QUIÉN SALDREMOS A VER? A San Nicolás, nuestro Patrono, que quiere que su pueblo sea fiel a Cristo con la vida.

¿QUÉ NOS ANUNCIARÁ? El Reino de Dios, para que seamos un pueblo hermanado y feliz.

¿QUÉ NOS EXIGE? Dejarnos cuestionar a fondo por el Evangelio, y crear un clima de oración en la Diócesis, para que nuestro Padre Dios nos bendiga con la gracia de ser un pueblo “reconciliado y renovado” según los fines del Año Santo.

A María, Madre de la Iglesia, le consagramos nuestros esfuerzos. A San Nicolás, nuestro Patrono, le pedimos que su VISITA siembre bendiciones de vida cristiana en su pueblo riojano; que bendiga a la gran familia diocesana.

Con afecto de hermano, reciban mi saludo.